Hipotiroidismo: TODO lo que necesitas saber

En este artículo trataremos todos los aspectos que relacionan el hipotiroidismo con la nutrición, el yodo y el estilo de vida

El hipotiroidismo es un trastorno de la glándula tiroides, la cual deja de liberar la cantidad idónea de hormonas tiroideas (T3 y T4). Para que nos entendamos, las hormonas tiroideas se encargan de regular el metabolismo de numerosos órganos y, en los niños, regulan el crecimiento y el desarrollo del sistema nervioso. Cuando no hay suficientes hormonas de este tipo circulando en sangre, los síntomas a percibir pueden ser muy diversos, pero entre los más comunes están los siguientes:

  • Aumento de peso e hinchazón
  • Cansancio y fatiga
  • Piel seca y cabello débil
  • Ciclo menstrual irregular y doloroso
  • Depresión y falta de concentración
  • Debilidad y dolores musculares

Las causas de hipotiroidismo son diversas, puede ser debido a la exposición a radioterapia, una deficiencia de yodo, de origen genético, por desajustes durante el embarazo, a causa de la enfermedad autoinmune de Hashimoto, cirugías o trastornos de la hipófisis.

En cualquier caso, el PRIMER PASO es acudir al endocrino, que dictaminará cuál es el tratamiento adecuado, normalmente se trata con levotiroxina, pero existen nuevas líneas de tratamiento más eficaces en plena investigación.

Una vez aplicado el tratamiento farmacológico correcto y regulados los niveles sanguíneos de TSH y T4 libre (los marcadores empleados para confirmar el diagnóstico), se debería proceder a tratar al paciente de forma multidisciplinar, es decir, tratar los posibles síntomas psicológicos si los hubiera y acudir a un dietista nutricionista para la entrega de pautas nutricionales INDIVIDUALIZADAS, que ayuden a mejorar la composición corporal y a mantener un estado regular de las hormonas tiroideas, directamente dependientes del yodo de la dieta.

YODO

La correcta formación de las hormonas tiroideas requiere del aporte constante de yodo a través de la dieta y el ambiente (sí, se puede absorber una pequeña cantidad por vías respiratorias y a través de la piel si estamos cerca del mar). Hablando de individuos sanos, las ingestas recomendadas de yodo oscilan entre 150 y 200mcg/día. Se pueden tomar con total seguridad hasta 500mcg al día.

Las fuentes naturales más importantes de yodo son, evidentemente, las que vienen del mar, es decir pescado, mariscos, algas y sal sin refinar (aunque esta última en menor cantidad). En los últimos tiempos se ha visto que suplementando los piensos de las vacas, aumentaba el contenido en yodo de los lácteos y derivados, con lo que también se consideran una fuente. A parte de esto, la sal yodada se ha convertido en un alimento de referencia para la correcta ingesta de yodo, ya veremos más tarde por qué.

¿Qué debe hacer un individuo SANO para obtener suficiente yodo?

Si eres omnívoro > Consumir pescado mínimo 3-4 veces por semana, algas de forma esporádica, lácteos de forma habitual, de vez en cuando entrar en contacto con el mar

Si eres vegan > La sal yodada es tu principal aliada: 2,5gr contienen el 100% de las ingestas recomendadas (150mcg), es decir que eliminando ultraprocesados que vienen ya salados y añadiendo tú la sal yodada a los alimentos, en cantidades moderadas (menos de una cucharadita de postre al día), es suficiente. Cuidadín con las algas.

HIPOTIROIDISMO, ALGAS Y ANTINUTRIENTES

Pues si tienes hipotiroidismo, y si está regulado y en tratamiento, hay algunas cosas que puedes tener en cuenta para mantener tu estado de salud.

Para asegurar una suficiente ingesta de yodo, se aplican los mismos criterios que los explicados en la anterior imagen, ahora debes tener en cuenta algunos aspectos adicionales.

Existen algunos alimentos que contienen lo que denominamos sustancias bociógenas, que dificultan la utilización del yodo por la glándula tiroides. Pero que no cunda el pánico: el calor inactiva completamente estas sustancias. Hablamos de sustancias contenidas especialmente en las crucíferas (col, kale, coliflor, brócoli, repollo, bimi, coles de bruselas, etc), pero también del nabo, la mostaza y otros. En fin, teniendo hipotiroidismo puedes consumirlas sin problema siempre y cuando te asegures de cocinarlas bien y no tomarte el agua resultante de la cocción. Por principio de precaución, también tratarás de tomarte la medicación para la tiroides en un momento bien distinto del consumo de bociógenos.

En cuanto a las algas, el problema principal radica en su incontrolable cantidad de yodo, que puede ser excesiva en algunos casos y crear desajustes en la tiroides, especialmente si se padece hipotiroidismo. Deberíamos evitar tomar más de 5gr por ración en seco, máximo 1 vez por semana (o mejor esporádicamente) con hipotiroidismo, 2 veces por semana en individuos sanos. Otro aspecto a tener en cuenta es que no todos los tipos de algas contienen la misma cantidad, es tremendamente variable porque también depende del lugar de recogida y otros muchos factores. Pero, por lo general, sabemos que el alga kombu y el alga dulse son las más ricas en yodo y, por tanto, las que tomaremos en menor cantidad. El alga nori, wakame y espagueti de mar son las más seguras de tomar. 

¿Y la soja?

Habrás oído que la soja y sus derivados interfieren en la enfermedad y empeoran el estatus. Pues bien, actualmente solo hay evidencia de alteración de los marcadores sanguíneos en bebés y niños alimentados con bebida de soja. Por tanto, sí, en niños y lactantes restringimos la soja. Los estudios para adultos en los que se basaba dicha afirmación se realizaron empleando isoflavonas de soja en altísima concentración (suplementos que de forma natural jamás te encontrarás en los derivados de la soja). Actualmente no se encuentran diferencias significativas. Es decir, tranquilos veganxs adultos, seguid consumiendo tofu de igual forma. De nuevo, por el principio de precaución, no juntéis el consumo de soja con la toma de la medicación.

ESTILO DE VIDA

Si todo fuera fármacos y comida, la vida sería más sencilla, pero la verdad es que no es así. Como dije anteriormente, uno de los síntomas clásicos es el sobrepeso, pero también es habitual la depresión en mayor o menor grado, la hinchazón, dolores menstruales intensos... Entonces, lo correcto es tratar la enfermedad de manera holística (realmente, como cualquier otra enfermedad), teniendo en cuenta que no solo trataremos de mejorar los marcadores sanguíneos con los que se diagnostica, sino que iremos mucho más allá de eso. Al fin y al cabo, los demás síntomas también forman parte del día a día del paciente con hipotiroidismo, y estos a su vez pueden relacionarse con otras enfermedades, presentando comorbilidades.

El enfoque nutricional servirá, por supuesto, también para mejorar la composición corporal (especialmente) y para paliar otros síntomas, pero no olvidemos, insisto, el carácter multidisciplinar del tratamiento. Puede ser necesario un entrenador personal para ayudar en la motivación y la realización del súper imprescindible ejercicio físico, así como podría ser pertinente acudir a terapia psicológica, un nutricionista y evidentemente un endocrino. Todo depende del caso, como siempre decimos y no nos hartamos de repetir los nutris, HAY QUE INDIVIDUALIZAR.



Si necesitas tratamiento nutricional para el hipotiroidismo, o cualquier otra patología, puedes contactarme al correo: nutrirycantar@gmail.com o rellenar el formulario de contacto de mi web: www.nutrirycantar.es