Recomendaciones nutricionales para la migraña

13.02.2020

La migraña. Ese dolor de cabeza intenso, prolongado e incapacitante que afecta a un gran porcentaje de la población. A menudo de origen desconocido, internet está repletito de consejos para paliar el dolor, muchos (la mayoría de ellos) sin fundamento.

La genética es sin duda es uno de los factores desencadenantes más consolidados. La relación entre la alimentación y los dolores de cabeza es frecuente, pero esto no significa que el consumo de determinados alimentos sea directamente el origen o desencadenante de una migraña.

Con una rápida búsqueda en nuestro amigo Google, nuestra pantalla se llena de "Dietas para la migraña" cuya característica principal es ser bajas en histamina. ¿Por qué?


Histamina y déficit DAO

Existe un factor común presente en un cierto porcentaje de personas que padecen migrañas recurrentes (pero no en todas!). Se trata de un déficit enzimático, que significa que a nuestro cuerpo le cuesta metabolizar ciertas sustancias de forma adecuada.

En este caso, la enzima que falta es la diamino oxidasa (DAO), encargada de metabolizar las aminas, entre ellas la histamina. Cuando existe un déficit DAO, la histamina no se elimina adecuadamente y se acumula en el organismo generando toxicidad.

A menudo se recomienda evitar alimentos ricos en aminas, pero debemos entender que esto solo es válido para los casos de migraña originada por un déficit DAO. De hecho, las últimas publicaciones y la práctica clínica nos muestran que la correlación entre el exceso de histamina y el dolor de cabeza es realmente baja, mejorando muy pocos pacientes aunque eliminen la histamina de la dieta.

Esto quiere decir que, sumado a otro conjunto de cosas que podemos hacer para mejorar la migraña, eliminar la histamina de la dieta podría tener cierto efecto positivo (repito en casos de déficit de DAO!). Pero no es una solución definitiva ni con grandes efectos inmediatos. Debe acompañarse de otra serie de recomendaciones generales, además de un seguimiento por el neurólogo y posible medicación. 

Recomendaciones generales:

  • Descubre si tienes un déficit DAO mediante analítica
  • Acude al neurólogo
  • Evita el exceso de alimentos proinflamatorios: alcohol, dulces, ultraprocesados...
  • Potencia el consumo de materias primas integrales, priorizando las de origen vegetal
  • Potencia especialmente el consumo de alimentos ricos en ácidos grasos esenciales omega 3 (antiinflamatorios), como el pescado azul, las nueces, las semillas de lino y de chía. 
  • Trata de mantener una composición corporal saludable. Muchas veces el sobrepeso influye en la frecuencia e intensidad de los dolores de cabeza.
  • Evita el estrés crónico: es realmente la principal causa de desarrollar migraña. Acude a terapia, practica el autocuidado, meditación o atención plena....
  • Descansa: debemos dormir suficientes horas y en horarios similares para respetar los ritmos circadianos, que mantendrán un estado adecuado en nuestras hormonas y neurotransmisores.
  • Ayunos: No pases demasiadas horas sin comer si tienes tendencia a padecer migrañas. El ayuno intermitente parece no ser la mejor estrategia esta vez.

Recomendaciones en déficit DAO: No abusar de ciertos alimentos (no están prohibidos!)

  • Fermentados y curados (alcohol, chucrut, encurtidos, salsa de soja, miso, quesos curados y con mohos, embutidos cárnicos y curados)
  • Algunos vegetales frescos: Berenjenas, espinacas, aguacate en grandes cantidades...
  • Vinagre balsámico, conservas de pescado y leche de vaca cruda o pasteurizada
  • Hay controversia respecto a los yogures


Las recomendaciones generales, incluso aunque también se tenga déficit de DAO, son más importantes e influirán más en la aparición de las migrañas y la cronicidad de la misma una vez establecida.  


Otras cosas a tener en cuenta:

  • El exceso de café es contraproducente: empeora la calidad del sueño, aumenta el estrés... Pero paradójicamente, una cantidad moderada puede resultar antiinflamatoria y mejorar el dolor. Recuerda que la dosis hace el veneno. 
  • Algunos estudios apuntan que las dietas cetogénicas y las antiinflamatorias podrían ser de interés. Falta más investigación. 
  • No hagas cosas raras sin la supervisión de un profesional sanitario!